Finalmente, el período inmediatamente posterior a la boda llegó a conocerse con el nombre de Luna de Miel. Mientras el nombre sobrevivió, el propósito de la Luna de miel cambió, y después de la boda, los novios dejaban su familia y sus amigos para hacer lo que tienen que hacer los recién casados. Hoy la tradición sobrevive aunque se incorpora el concepto de 15 días de vacaciones en un sitio aislado y romántico.
El Velo de la novia
Simbolizó originalmente el apartamiento de la vida exterior, la virginidad, la modestia, la inocencia y la virtud de la novia. A lo largo de los años este símbolo se ha perdido, pero el velo se lleva todavía. En algunas culturas de Oriente el velo se llevaba para ocultar completamente la cara de la novia a un novio que jamás la había visto. Solamente después de la ceremonia se le permitía al novio levantar el velo para ver el rostro de su nueva
Algo viejo, Algo nuevo, Algo usado y Algo azul
Algo viejo, algo nuevo, algo prestado y algo azul. Esta costumbre es totalmente simbólica y su interpretación no ha cambiado nada a lo largo del tiempo. Lo viejo simboliza la conexión de la novia con su pasado. Lo nuevo simboliza sus esperanzas de comenzar una nueva vida feliz. Lo prestado simboliza la amistad y lo azul simboliza la fidelidad.
La entrega de la novia
En la antigüedad, las hijas se consideraban "propiedad" de sus padres. Cuando llegaba la hora de desposar a la hija si su padre lo aprobaba, él en efecto, transfería la posesión de su hija al novio. Hoy el acto de entregar la novia al novio en el altar, simboliza la bendición de sus padres al matrimonio.